14 feb. 2011

Los mejores amigos de Fernando Alonso. ( 1 )

Estos dias se ha hablado mucho de la amistad de Fernando y Kubica a raiz del accidente del polaco, si es verdad que tienen una relación especial en el padock pero no mas de una simple relación de compañerismo y cordialidad igual que la que mantiene con Webber y Fisichella por ejemplo.
Verdaderos amigos hay pocos, eso nos pasa a todos, pero en el caso de Fernando, tiene buenos amigos a los que fué conociendo a lo largo de su infancia, casi todos ellos vinculados al mundo del motor y de los rallyes que empezaron sus andanzas como él en competiciones asturianas.
Quiero aclarar primero que todo lo que voy a publicar a continuación es una mezcla de datos que yo conozco con datos de otras fuentes de internet y puede que haya muchos que aunque no son contrastados son fruto de personas que conocen a estas personas.
 El mas cercano a Fernando y mas importante de ellos es el avilesino Ricardo Morán, tanto él (a la derecha en la foto) como Alejandro Rodriguez, conocieron a Fernando en una carrera de karts en
 Ribadesella cuando Fernando tan solo tenía 4 años (Ricardo y Alejandro tenían 3 años mas,
y desde entonces son todo lo amigos que les han dejado sus compromisos. Pasaron de jugar a Futbol los domingos de carrera a salir a cenar y jugar a los bolos en su Asturias natal. Son compañeros de bocadillos, coca-colas, furgoneta y primeros amores.
Durante años creció su amistad y siguieron compitiendo juntos junta a otros pilotos locales como Miguel Diego, Alberto Hevia, Sergio Fonbona o Emilio Carlón.
Ricardo Morán era el único que le hacía algo de sombra a Fernando e incluso le ganaba algún pulso al Nano, pero poco a poco Fernando les pasaba por encima a todos, asi lo recuerda Luis Ángel Lavandera, uno de sus fieles de toda la vida. Cuando le conoció, él tenía 12 años y yo 35. Nos enfrentábamos en las carreras sociales, que se hacían de vez en cuando y que no distinguían por categorías. Nos ganaba a todos, incluso a pilotos buenos de rallies que venían por aquí. Yo me bajaba del kart y quedaba asustado. Tan pequeño, él era todo casco. Le decía: Nano, eres un fenómeno y él se avergonzaba.
Asi lo recuerda también "Echeba", Jose Luis Echevarría dueño y fundador del Primer circuito de Kart en La Velga,Noreña, un gran cambio despues de entrenarse en aparcamientos de hipermercados o en el circuito improvisado que Jose Luis Alonso construyo en los alrededores de la fabrica de explosivos donde trabajaba:"Era el más pequeño y en las carreras no paraban de doblarlo. Él ni siquiera sabía contar. Pero cuando le preguntábamos cómo había quedado, siempre respondía: `yo gané'. Así que le dábamos un trofeo, como a todos", evoca José Luis Echevarría, un hombre que le ha acompañado a correr por medio mundo.

Tanto Fernando como su padre Jose Luis colaboraron con "Echeba" durante un año todos los fines de semana en levantar este circuito, tenían una gran ilusión puesta en él y alli disfrutaron de grandes momentos corriendo Fernando y Ricardo.
En la foto podeis ver a Fernando y a Ricardo donde de vez en cuando y cuando vuelven a Asturias todavia se reunen para correr alguna "pachanga".
Pasaron los años, Fernando contaba con 10 y su fama ya se estendía por los circuitos de karting, "Echeba" se puso en contacto con su amigo Genis Marcó,su padre Josep marcó, el "Pravi" falleció recientemente, en 2009, Alonso asistió al entierro del empresario catalan ligado al motor y poseedor desde hace muchos años de dos circuitos    
en L'Escala y L'Estartit.
El "Pravi" fué como un padre adoptivo para fernando y puso en marcha el equipo Genikart, cuna de grandes pilotos. Pues bien, sin mas dilaciones "Echeba" se puso en contacto con el "Pravi" para recordarle una deuda, resulta que el "Pravi" quiso introducir su material automovilistico en el circuito de karting de Oviedo regentado por Chema Echeverria a lo que "Echeba" contesto:  
"Podrás hacerlo, siempre y cuando aceptes que, algún día, te envíe a una joven promesa a tus circuitos"
Un día, Chema llamó a su amigo y le dijo que quería mostrarle las cualidades de un piloto. Se trataba, cuentan, de Ricardo Morán, Marcó acudió a las pruebas, pero en ellas también participaba Fernando. Una vez finalizadas, Echevarría preguntó a Pravi qué impresión le había causado el niño, de poco más de 10 años. "Bueno, es bueno, pero el mejor es ese pequeñito, ¿cómo se llama?", espetó Pravi sin darle importancia a la pregunta. "Ese es Fernando Alonso". Y a ese escogió. Y con ese se quedó.
 (Fernando y Genis Marcó)

Después de esto la historia o gran parte de ella ya es conocida por muchos, quedan otros detalles que dejo para una posterior entrada, pero volviendonos a centrar en Ricardo Moran y después de todo aquello, nada enturvió la relación entre Fernando y Ricardo, el avilesino siguió compitiendo en otras categorias, la mas destacada, la Copa Hyundai.
Después de arrollar a varias de las leyendas vivas del karting, después de reducir a sus compañeros de equipo a cenizas, de ser campeón del mundo júnior, recibió la llamada de Adrián Campos, ex piloto de Minardi, que buscaba un corredor para sustituir en su equipo de la Fórmula Nissan a Marc Gené. "Me invitaron al Marlboro Master Kart", recuerda Adrián Campos, "y allí me hablaron de un niño que era campeón del mundo de karts y que se llamaba Fernando Alonso. El niño arrasó en la manga de los profesionales, en la que corrían Antonio García, Polo Villamil y creo que hasta Trulli. Los dobló a casi todos. Después corrió la nuestra, la de los vips, en plan exhibición, con una cámara cogida al casco. Nos pasó por encima a mí, a Renée Arnoux y a Clay Ragazzoni. Tenía 14 años, pero me quedé con el nombre y empecé a seguirlo. Cuando Marc (Gené) se fue a la Fórmula 1, me empeñé en que lo sustituyera. Me habían dicho que él y su padre eran gente difícil, que hablaban poco. Los cité en Alcira y, en cuatro horas, Fernando sólo me dijo `hola' y `adiós'. Me recordó muchísimo a Jorge Martínez Aspar por su mirada. No paró de dar vueltas observando el coche".
Para la joven promesa era un salto enorme. Jamás había competido en un coche, nunca había usado una caja de cambios. Campos lo llamó para hacerle una prueba en Albacete. Por la mañana le explicaron cómo se metía la primera y cómo se soltaba el embrague en aquel bólido de 250 caballos. Por la tarde ya estaba rodando a un segundo del tiempo de Marc Gené. Y como no le pareció bastante, forzó aún más e hizo añicos el coche saliéndose de la pista. Por la noche repararon el vehículo y al día siguiente Alonso igualó el tiempo de Gené, que ya iba a disputar su primera temporada en Fórmula 1. Gené se reía, no podía creerlo: "¿De verdad que este chico no ha conducido antes un coche con marchas?".
El día de su debut en la Fórmula Nissan, salió quinto en la primera manga, remontó, se puso en cabeza y se estrelló. Llegó a boxes y su equipo estaba al borde del infarto. "Tranquilos, que la segunda manga la gano yo", lanzó. Parecía una bravata, inusual en semejante niño, tan parco en palabras altisonantes. Venció en la segunda manga, con casi 50 segundos de ventaja.
Ese año fue campeón de la Nissan, venció en seis carreras, hizo nueve poles y se ganó el derecho a hacer una prueba de Fórmula 1 con Minardi. Apenas tenía 18 años recién cumplidos cuando le dejaron dar 16 vueltas, y se quedó a menos de un segundo de los tiempos del primer piloto del equipo, Marc Gené. Esa misma noche, el equipo Minardi empezó a negociar el contrato de aquel sorprendente diablo asturiano, que estuvo ya cerca de subirse al monoplaza ese mismo año. Se hubiera convertido en el piloto más joven de la historia de la Fórmula 1, pero el patrocinador del equipo, Telefónica, se opuso. Pensó que era demasiado pronto.
Así que terminó disputando la temporada de la Fórmula 3.000, la cantera oficial de la Fórmula 1. Empezó de una forma gris, desmoralizado. Hasta que se cambió los calcetines  en la prueba de Magny Cours. Acabó el año quedando segundo en Hungría y primero en Spa Francorchamps, donde se gradúan los mejores.
Curiosamente, su equipo lo había enviado a Spa poco antes de la carrera para que se aprendiera el circuito. Lo subieron a bordo del BMW M-3 del profesor de la escuela de conducción local, quien le dio cinco vueltas y dijo: `Ahora te daré dos deprisa, para que veas dónde se puede frenar'. El alumno calló, pero terminados los dos giros, tomó el volante…, y en su primera vuelta fue abrumadoramente más rápido que su instructor. El monitor bajó del coche un tanto avergonzado. Cuando su pasajero hizo la pole en Spa poco después, el hombre recuperó su fama como instructor de carreras.
El día de aquella carrera en Spa, con una rana como amuleto en la mochila, se consagró definitivamente. Salió disparado, se escapó y después perdió toda su ventaja por culpa del coche de seguridad. Cuando éste desapareció, volvió a marcharse y venció la prueba con unos márgenes desconocidos en la igualada Fórmula 3.000. Muchos giraron la vista hacia el prodigioso español. Pero él ya había firmado, poco antes, un contrato con la escudería italiana Minardi. 
Entre todo este tiempo Fernando puso a trabajar a su amigo Ricardo Moran de telemetrista en el equipo de Adrian Campos, actualmente Ricardo es el hombre para todo de Fernando, su secretario personal, Garcia Abad es su manager, pero Ricardo se encarga de negociar con instituciones y algunos otros asuntos, entre otras cosas consiguió despues de negociar con Renault que cedieran el R-29 para exponerlo en el Museo de Fernando que se está terminando en Asturias.
También es el responsable de los cascos de Fernando, este le translada sus ideas a Ricardo de lo que quiere en el casco y él se encarga de diseñarlo para que Shubert lo fabrique.

Continuará...

6 comentarios:

  1. Alucinante! Mola la crónica...

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  2. ¡Qué post más guapín!.
    Da gusto leer la otra historia, la no escrita.
    Desde luego que Fernando es una persona de pocas palabras y pocos amigos, pero parece que en ambos casos, los justos.
    Parece prometedora la segunda parte.

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  3. Gracias, Mr. Delgado y pulguitaatodogas, ya tengo lista la segunda, pero mantendremos un poco mas el ansia del lector, jeje

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  4. Me ha parecido muy interesante la entrada, me ha recordado cosas, pero he conocido muchas nuevas. No nos hagas esperar mucho para la segunda entrega.
    Un saludo.

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  5. Estimado Fon,
    Genial tu aportación al lado humano de Alonso: Me quedo con la bravuconada de “la siguiente la gano yo”. Una pena que en F1 el coche sea inmensamente más importante que el piloto, de lo contrario nos reiríamos mucho.
    Ahora paso a la dos (es que la encontré primero):
    Saludos

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  6. Parte de la historia la conocía pero otra parte la he sabido por leer tú post, me ha encantado. Saludos

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