25 abr. 2011

10 años sin Michele Alboreto.

Michele Alboreto fue un piloto italiano nacido en Milán el 23 de diciembre de 1956. Para muchos, fue el último gran piloto italiano que condujo un automóvil de la escudería del Cavallino Rampante. Alboreto perdió la vida en el EuroSpeedway Lausitz, el 25 de abril de 2001, cuando conducía un Audi R8 LMP.
De las 215 carreras en las cuales intentó clasificar, logró tomar parte de la parrilla de largada en 194 de ellas. Además, lideró 10 Grandes Premios, durante un total de 218 vueltas. También fue vencedor del Campeonato Europeo de Fórmula 3 en el año 1980. Michele Alboreto fue el último piloto italiano que Enzo Ferrari hizo correr para su escudería y el último que logró la victoria en un Gran Premio, el de Alemania en 1985, disputado en el circuito de Nurburgring, a poco más de un centenar de kilómetros de donde encontró la muerte. Enzo Ferrari, reacio a incluir pilotos italianos en su equipo de Fórmula 1 (sobre todo después del accidente mortal de Lorenzo Bandini en Mónaco en 1966 y debido a la proclividad de la prensa italiana a generar polémica, presiones e intrigas) no pudo ceder a la tentación de dar un volante a un joven milanés con posibilidades de conseguir el título mundial. Estuvo cerca de lograrlo en 1985, pero la escasa fiabilidad de su Ferrari, combinada con la eficacia de uno de los grandes del automovilismo de todos los tiempos -Alain Prost- le privaron de conseguirlo. Es considerado uno de los pilotos más finos y mejor dotados técnicamente de su época, la cual fue especialmente difícil debido a que confluyeron las restricciones de consumo de gasolina, el turbo y la competencia con algunos de los mejores pilotos de todos los tiempos, como el mencionado Prost, Ayrton Senna o Nelson Piquet. Es especialmente recordada su fantástica habilidad para manejar el cambio de marchas manual, que en la década del ochenta presentaba serias dificultades para su operación. En ello se distinguió del resto de sus contemporáneos, pues el piloto podía quejarse de cualquier aspecto técnico del auto; sin embargo, la forma de operar el cambio estaba ahí, al alcance del oído de todo el mundo.

Un piloto de trato educuado
En su libro piloti, che gente... Enzo Ferrari decía de Alboreto: "No puedo ocultar mi simpatía por Michele Alboreto, es un joven que pilota muy bien, que comete pocos errores, es veloz y con un bonito estilo, dotes que me recuerdan a Wolfgang von Trips, al que se parece en el trato educado y serio".
Alboreto había quemado etapas, de la Fórmula 3, de la que había sido campeón de Europa, pasó a la Fórmula 1 y sus victorias en Las Vegas y Detroit, al volante de un Tyrrell-Ford, no pasaron inadvertidas para Ferrari, que lo contrató en un periodo difícil, ya que aún no se había repuesto de la desaparición de Gilles Villeneuve un año antes.
Tras el fallecimiento de Enzo Ferrari, en agosto de 1988, y tras conseguir con el austriaco Gerhard Berger un inolvidable doblete en el Gran Premio de Italia disputado en Monza tres semanas después, Alboreto creía cumplido su compromiso moral y dejaba su puesto al británico Nigel Mansell. Durante seis temporadas después de dejar Ferrari continuó en Fórmula 1 pilotando para diversas escuderías, la última de ellas la modesta Minardi.

 Bonita batalla de Alboreto con Senna


Victoria en Le Mans
Una vez que dejó el gran circo, Alboreto pilotó turismos, prototipos y hasta probó suerte en el Campeonato estadounidense IRL, cuya prueba cumbre son las 500 Millas de Indianápolis.
Su último gran triunfo había sido la victoria en la legendaria prueba de las 24 horas de Le Mans en 1997 en las que compartió el coche con su ex compañero de Ferrari, el sueco Stefan Johansson. Alboreto, en el inicio de este siglo XXI, representaba lo que se había conocido a mediados del pasado como gentlemen driver, personas a quienes les gustaba cualquier tipo de conducción deportiva, sin buscar en ello el lucro económico.
La ilusión de Alboreto por cualquier tipo de competición continuaba intacta y ha sido preparando una nueva participación en las 24 horas de Le Mans cuando ha encontrado la muerte.


FUENTE: WIKIPEDIA

3 comentarios:

  1. Muy fino pero Prost tenía manos de seda, saludos

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  2. Estimado Fon,
    Eran otros tiempos. Y los pilotos eran más personas y menos vedettes. Este en concreto no creo que fuese un superclase, pero si era podía haber sido campeón en circunstancias adecuadas ¡Qué pena que hoy día no haya más gente como esta!
    Saludos y nos leemos

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  3. Silvo, Primo de Anónimo:
    Teneis razón los dos, no era un superclase, ganó varias carreras y lo mejor que consiguió fué un segundo puesto en el campeonato de 1985, pero sin embargo, según lo describió el viejo Enzo tenía un gran estilo y era una gran persona que dejó su vida haciendo lo que mas le gustaba: correr.
    Merece un rinconcinto en nuestra memoria.
    Saludos a los dos.

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